Las siete sopas ya estaban listas. El asado ya chapoteaba constantemente en su olla, dando muestras con esto de que estaba hirviendo y ya estaba exactamente en su punto para poder repartirse. Las señoras iban de un lado a otro, comentando, platicando, asegurándose de que no faltara nada. En sus rostros se reflejaba el cansancio, pero también la motivación por haber cumplido un año más con su misión del mes de octubre: Repartir reliquia a una gran cantidad de personas en honor al santo de sus milagros: San Judas Tadeo.
En otro cuarto, un grupo de amigos y familiares ofrecían un rezo. El rosario era dirigido por una señora de edad mayor, que entre misterio y misterio se dedicaba a cantar algunas canciones. Todos le seguían el paso, con la euforia de mantener viva una tradición dibujada en sus expresiones.
El rosario llega a su fin y todos hacen fila para la esperada comida, que ya ha empezado a desprender exquisitos olores en el ambiente, despertando en hambre oculta en cada uno de los asistentes.
Pero la comida es el motivo secundario de que todos se encuentren reunidos. Es 28 de octubre, quizás un día más en la vida de muchos, pero no en la vida de un lagunero y de cientos de creyentes. A través de los años, esta fecha se ha conmemorado de manera muy especial, pues es precisamente este día, cuando se celebra al santo de las causas perdidas: San Judas Tadeo. En el nombre lleva la historia: Judas significa “Alabanzas sean dadas a Dios”, y Tadeo quiere decir “valiente para proclamar su fe”. La historia, de San Judas Tadeo, en sí, va más allá, y es muy probable que si en la calle preguntamos a ciencia cierta quien fue, pocos sabrán darnos la respuesta correcta. Sin embargo, la fe no se cuestiona, y San Juditas ha logrado meterse en los corazones de los fieles, y se ha ganado su lugar.
Sin duda alguna, algo que caracteriza de manera esencial a los laguneros es su fe tan intensa. A mi llegada a la ciudad, fue tan notable que me sorprendió. La manera en que la gente se propone sacrificar su tiempo, su dinero y su espacio para poder realizar una reliquia. Las danzas, donde los participantes se ven expuestos a un sin fin de peculiaridades, y sin embargo están presentes, constantes, ensayando hasta altas horas de la noche.
Cada octubre es lo mismo, y no sólo con este santo, la misma situación se va viviendo hasta llegar a la virgen de Guadalupe, fecha también conmemorada con esmero. Pero San Judas es el santo de la Laguna
1 comentario:
Efectivo y muy completa la forma en que se aborda el tema, la tradición y la importancia del santo para el pueblo y el no importar el conocer el origen ni de la tradición ni del santo, sino sobre todas las cosas la Fé.
Publicar un comentario