noviembre 09, 2010

Me pregunto fuertemente si debo temerle a la ausencia de agua

Auch. Eso fue un título largo. De hecho fue un título largo y explícito que dudo que sea necesario comenzar a escribir algo cuando todo ya quedó dicho.
No.
Hoy no ando lacónica. Así que me encargaré de interpretar y desarrollar en un texto de 400 párrafos cada una de las palabras del título. Bueno, tampoco.
Plantearé el problema y punto.

Debo comenzar diciendo que la idea que a continuación voy a plasmar ya tenía rato vagando por mi mente, pero que no había tenido la oportunidad de salir por cuestiones ajenas a mi persona (el insomnio, el sueño de la tarde, las tareas, clases, cosas sin importancia) pero hoy recordé que si no lo escribía pronto tal vez la idea se pasaba y se iría... Como sucede con los momentos, y como bien lo cita Julia Roberts en la afamada y odiada por muchos, película, La boda de mi mejor amigo. Ah como divago. Dudo que alguien entienda mis divagaciones ¿? será posible? Por eso soy una navegante textual, y también tengo un ombligo. Ya!! Me enfoco, lo prometo...

Lavaba yo los trastes cuando un recuerdo golpeó mi mente con fuerza. Más que un recuerdo fue una orden mental. Debía yo cerrarle a la llave cuando enjabonara los trastes. Lo hice por inercia y no volví a pensar en el asunto. Pero de pronto me detuve y como no tenía nada mejor que hacer me puse explorar en mí misma hasta llegar a lo que me obligaba a cerrar la llave. No tiene importancia, lo sé, pero cuando uno anda sin que hacer se pone a pensar en cada cosa.... ¿?

Como sea, llegué a mis años maravillosos, cuando yo era una mocosa, pequeñita pequeñita que jamás en la vida lavaba absolutamente nada. De vez en cuando mi padre me mandaba a enjuagar que los jitomátes, que los chiles serranos o cosas por el estilo. Pero la recomendación siempre era la misma: Cierra la llave. Croe que era la frase que más escuchaba de mi padre: "Cierra la llave mientras te enjabonas, cierra la llave, cierra bien la llave, no está bien cerrada esa llave, ya cerraste la llave?" Pfff... Y vaya que logró efectos en mí. Siempre cierro la llave, incluso dejo de bañarme... Pero ese es otro tema... Ahora, después de recordar esas "recomendaciones" (por llamarles de alguna forma" lo fui asociando con muchas otras frases salidas de la boca de mi padre, un hombre inteligente y maravilloso: "Yovanna, no abras mucho la puerta del refri, Yovanna, no tires basura, nooo Yovanna no uses esa cosa en la cabeza, daña la capa de ozono"... Y la mejor frase: "Y no reniegues cuando te digo todo esto, no ves que es por tu bien? Cuando crezcas no habrá agua y te preguntarás por qé la desperdiciaste... Cuando crezcas la capa de ozono estará destruida y te preguntarás por qué de pequeña no la cuidaste... Es tu mundo Yovanna, y el mundo de tus hijos, uno como quiera ya lleva la de gane, piensa en lo que estás dejando para ti, no lo cuides porque te lo pido, cuidalo porque lo necesitarás"

En su momento fueron palabras tan vanas... Ahora también lo son, la mera verdad, pero a mi me hizo reflexionar de una manera muy diferente....

Qué pensará mi padre ahora? De verdad su mayor preocupación será que su hija, a kilómetros de distancia, tenga agua para tomar? O se preocupará acaso porque su protector solar no alcanza para evitar daños? Lo dudo mucho. Los padres de ahora se preocupan porque a sus hijos no les vaya a tocar una bala perdida. Y es entonces cuando, de la misma forma me pregunto... Los padres de antes no se sentirán frustrados? En particular, mi padre? Porque digo, toda una vida promoviendo una cultura de cuidado intenso por un mundo que a final de cuentas se lo va a llevar la chingada el crimen organizado... ¿Qué valió entonces que el se procupara por hacernos ver lo maravilloso de la vida, cuando ahora lo único que importa es no contar con la desfortuna de estar en medio de un fuego cruzado? A mí, en lo particular, me resulta nefasto. Me cansa, me sacude, me frustra y me convence de que aquí las cosas cada vez están peores...

Aunque ahora que lo pienso, yo doy gracias por todos esos consejos. Porque a final de cuentas tengo un padre que me hizo sentir amor por lo que me rodea, y si no es amor, pues mínimo es respeto. Y el hecho de sentir respeto por lo ajeno, significa la paz... xD Okey no ¬¬ Pero es un comienzo, un comienzo que le faltó a toda esa mierda de personas que inundan hoy en día a la sociedad. Que llena a aquel individuo que se descompone a mitad del camino y que lo orilla a realizar actos que dan asco y vergüenza... Pero esas reflexiones las dejo para otra entrada.
Sólo quiero decir, que a los delincuentes de hoy en día no les hacen falta escrúpulos, ni les hace falta conciencia... Les hizo falta un padre... Un padre como el mio n_n
(Yo, que soy perfecta, y que sobre todo... Cierro la llave cuando me estoy enjabonando)

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